Ahora que ya conoces los distintos tipos de almohadas para dormir según tu postura, tal vez te preguntes si es posible también dormir sin almohada e, incluso, si puede ser preferible en algunos casos.
Puede que después de ver el importante papel que juega la almohada a la hora de mantener una postura cómoda, pienses que la mejor opción es utilizarla siempre. Si es así, tienes toda la razón, en términos generales resulta positivo dormir con almohada, pero, como sucede siempre en la vida, hay excepciones.
Para la mayoría de las personas la almohada es la mejor opción, ya que permite que cabeza, cuello y espalda estén alineados. De esta forma, se evitarán muchos dolores de espalda, se logrará una mejor circulación sanguínea y el descanso será óptimo.
Además, si duermes de lado, no contar con almohadas te perjudicará, ya que no tendrás esa importante alineación que ya hemos comentado. Otro aspecto importante es que, si no duermes con almohada, es posible que tengas problemas incluso para hacer bien la digestión.
La almohada está prohibida en el caso de los bebés y tampoco se aconseja para los niños pequeños. No olvides que, si tu hijo se acostumbra a dormir con ella, luego será difícil quitársela.
Dormir boca abajo no es lo más aconsejable, pero si lo haces, y si tienes un índice corporal por encima de 25, no se aconseja la almohada si el colchón tiene una firmeza media o alta.
Tampoco es necesaria si la persona tiene la espalda ancha y duerme boca arriba, siempre que el colchón tenga una firmeza media. Por supuesto, deberás renunciar a la almohada si tu médico te lo recomienda por cualquier razón.
Como ves, en términos generales es preferible contar con una almohada para dormir, excepto en los casos que hemos mencionado.